Narrativa
Mi estilo se alinea con lo humano y lo imperfecto. Creo que los eventos no se definen solo por los grandes instantes, sino por los detalles que pasan casi desapercibidos y que, juntos, construyen memoria. Fotografiar así es estar presente sin invadir, mirar con sensibilidad y respeto.
Para mí, la fotografía es más que un recuerdo: es herencia. Cada imagen se convierte en un testimonio que trasciende el tiempo, una forma de decirle a las siguientes generaciones quiénes fuimos, cómo nos vinculábamos, cómo celebrábamos la vida. Fotografiar es guardar lo esencial para que, cuando todo pase, algo verdadero permanezca.

